LAMUJER DEL MES.

 

joomplu:3854ROSA REQUENA PARIS.

 

 

Su llegada a las carreras, no tuvo nada de premeditada. Esta almeriense que está recién llegada a la cuarentena, con una familia detrás(aunque mantenida al margen de la vorágine de la competición), lleva casi un cuarto de siglo trabajando en el despacho de Antonio Segura, el actual coordinador del certamen y desde hace varias temporadas organizador de algunas de las carreras puntuables. La jugada estaba servida y cuando llego la primera de las primeras carreras que Andinas puso en marcha la Baja Almanzora de 2.006 la toco el sacrificado trabajo de poner en marcha la secretaria de la prueba.

 

joomplu:3855

Con nula experiencia en competición automovilística, se tuvo que poner al día “a la carrera” nunca mejor dicho. La locura de la preparación, el apretón de los días previos, las verificaciones, los premios… Por no hablar de las “sugerencias” de muchos equipos, a los que gusta controlarlo todo: el  alojamiento del personal, el aparcamiento de los vehículos,  la gasolinera más próxima, donde se come bien y barato…Siempre ha tratado de ayudar a todo el mundo y sobre todo arreglar la vida de los participantes durante la competición. A poco de tener que pelear con la caravana del nacional, se le unió su sobrina Lourdes, que aparece en una de las imágenes y que le sirve de fiel colaboradora en cada fin de semana de prueba.

 

joomplu:3856

Con el paso del tiempo, se ha ido haciendo imprescindible para muchos, su carácter aparentemente calmado es vital en la vorágine de una carrera y lo que es mejor, el automovilismo ha pasado a ser algo importante en su vida. Como ella misma afirma, le ha permitido conocer a un grupo humano fantástico al que desea volver a ver cita tras cita. Lo dicho del roce… Ojala hubiera muchas como ella. Un solo pero, es dificilisimo hacerla una foto. Nunca se deja y las que se consiguen son casi robadas y siempre con alguien al lado. Sola… imposible

 

 

  .

 

Artículo anteriorEl MOKKA, TODO UN EXITO.
Artículo siguienteEXITO DEL MOKKA